LAMPRE
Otra vez vuelta a empezar. Es normal cuando llegas a un sitio nuevo, te tienes que ganar tu status. Pero desde el principio me sentí muy a gusto porque me encontré gente más cercana a mí, un gran grupo humano que, ademas me enseñaba muchísimas cosas a nivel técnico. Los años 2003 y 2004 fueron dos años en los que fui cogiendo peso en el equipo, corrí mis dos primeros Giros de Italia y ayudé en lo que pude, aunque a Juanma no le salieron dos temporadas excesivamente buenas. El equipo no anduvo todo lo que se presumía y a finales de 2004 surgió la fusión con el Saeco de Simoni y Cunego.
Fue un momento muy complicado, porque querían renovarme a mí, pero no a Juanma. Yo me sentía mal, porque él era quien me había llevado allí... Tuve muchas dudas de seguirle donde fuera, pero la oferta económica que finalmente me hicieron era muy superior y decidí quedarme en un equipo donde, una vez más, debía ganarme mi sitio ya que el bloque procedente de Saeco era el que iba a llevar la voz
cantante. Giuseppe Martinelli no confiaba demasiado en mí y tuve que ganarme a última hora el puesto para el Giro. En Italia me salió una gran carrera, sobre todo el día del Stelvio, que fue el que dejó huella. Tiré todo el puerto de Simoni y parte de la bajada y allí ya me encomendaron la labor de ser el último hombre para estar con los líderes en la montaña. A final de temporada tenía mucha ilusión en la Vuelta a España. la empecé muy bien, pero a mitad de carrera el cuerpo me dio un bajón y me tuve que marchar para casa...